Emotiva entrega de las Medallas al Mérito Ciudadano

Las mejores imágenes del acto de entrega de los galardones./J.M. López
Las mejores imágenes del acto de entrega de los galardones. / J.M. López

Casa Ponsol, Paul Zubillaga, Intxaurdi Kirol Elkartea, Fundación Izan Norbera y Club de Gimnasia Rítmica Donosti son los galardonados han recibido este viernes las Medallas al Mérito Ciudadano.

SONIA ARRIETA

El alcalde de San Sebastián, Eneko Goia, ha impuesto este viernes las Medallas del Mérito ciudadano al pediatra Paul Zubillaga, la fundación Izan Norbera, el comercio Casa Ponsol, el Club Donosti de Gimnasia Rítmica y el club Intxaurdi en el acto que marca el inicio de la fiesta grande de la ciudad.

Al acto han acudido autoridades como el diputado general de Gipuzkoa, Markel Olano, el delegado del Gobierno en el País Vasco, Javier de Andrés, los consejeros vascos Arantxa Tapia, Bingen Zupiria y Cristina Uriarte, la presidenta del Parlamento Vasco, Bakartxo Tejeria, y la de las Juntas Generales, Eider Mendoza, entre otros.

El alcalde ha explicado que las medallas constituyen un premio "al buen trabajo" y los galardonados son dignos representantes "de ese espíritu donostiarra del que estamos orgullosos: trabajo, seriedad, constancia y excelencia". Goia ha señalado que elegir a los medallistas al mérito "es fácil", porque la ciudad "tiene mucho capital humano, mucho donde elegir".

El primero colgarse la medalla ha sido Paul Zubillaga, un pediatra con 50 años de trayectoria especializado en la atención de personas con discapacidad intelectual, lo que le llevó a fundar el centro Uliazpi, quien ha recibido el reconocimiento emocionado y con la promesa de llevarla con humildad.

Tras él, Goia ha impuesto la medalla a los responsables de Casa Ponsol, la histórica sombrerería de la Parte Vieja de San Sebastián, fundada en 1838, que ha cubierto la cabeza de reyes y plebeyos en su larguísima trayectoria.

Los impulsores de la fundación diocesana Izan Norbera, dedicada a combatir los problemas de drogodependencia de los adolescentes, han sido también merecedores del reconocimiento municipal.

Alberto Ruíz de Alegia ha recogido el galardón y ha llamado a Juan Mari Olaetxea, vicario de la diócesis de San Sebastián, y a José Ramón Aramendi, presidente de la fundación, para que le acompañen al recibir la medalla.

El deporte femenino ha tenido un gran protagonismo en la ceremonia, con la concesión de la medalla al Intxaurdi, el único club de fútbol donostiarra integrado exclusivamente por mujeres. Han recogido la distinción la presidenta del club, Mentxu Jaka, y su vicepresidente, Xabier López Merino, quienes han agradecido el "impulso" que este reconocimiento significa para su entidad y para el deporte femenino.

Jaka ha recordado la trayectoria del club desde su fundación en 1984 en Intxaurrondo, con siete chicas, hasta el momento actual, con casi 200 jugadoras que compiten en todas las categorías del fútbol base femenino. "Ojalá consigamos entre todos y todas que la mujer tenga en el deporte el protagonismo que se merece", ha deseado.

Otro club femenino, en esta ocasión el Donosti de Gimnasia Rítmica, ha recibido también la medalla, en reconocimiento a la labor de esta entidad, por la que desde 1998 han pasado alrededor de 2.000 niños.

Seis gimnastas del club donostiarra han puesto la nota de color a la ceremonia, al acompañar, dibujando diferentes figuras y ejercicios, a su presidente, Carlos Fraile, quien ha recibido la medalla y ha expresado su agradecimiento y "orgullo" por merecer dicha distinción.

"Un impulso a la labor que realizamos para que la gimnasia rítmica y el deporte femenino sea más visible, tenga mas apoyo y reciba el reconocimiento que merece", ha reivindicado.

Tras la ceremonia de las medallas, la fiesta donostiarra se recluye ahora en casas y sociedades, con la tradicional cena de la víspera de San Sebastián, hasta el definitivo estallido de la fiesta a medianoche en la Plaza de la Constitución, donde Eneko Goia izará la bandera de la ciudad al ritmo de los tambores y barriles de las tamborradas donostiarras.

Casa Ponsol: «Es un reconocimiento tras 180 años saliendo adelante»

La mítica tienda de sombreros ubicada en la calle Narrika, haciendo esquina con la plaza Sarriegui, cumplirá este 2018 nada más y nada menos que 180 años. Es el comercio decano de la ciudad, fundado por el francés Bernardo Ponsol en 1838, y seguramente la sombrerería más antigua de Euskadi e incluso de todo el Estado. La Medalla al Mérito recae en este negocio como reconocimiento a la perseverancia y al saber hacer de este comercio tradicional que, pese a los malos momentos, ha sabido reinventarse y salir adelante aportando una marca de calidad y con identidad propia. «Estamos muy agradecidos por la Medalla. La tienda ha pasado etapas muy duras, entre ellas una guerra. Pero hemos tenido el valor de seguir adelante», relata Iñaki Leclercq García, cuarta generación de los Leclercq que atiende el comercio más antiguo de nuestra ciudad. «Nos acordamos de toda la familia que ha pasado por aquí. El aita, el aitona... Es un reconocimiento a todos ellos», añade Iñaki.

Paul Zubillaga: «Tengo una mezcla de sentimientos, no lo esperaba»

Paul Zubillaga ha dedicado más de 50 años de su vida a ejercer la pediatría con menores con discapacidad intelectual. Empezó a trabajar con 26 años en Bergara en esta disciplina que, por aquel entonces, no estaba muy explorada. «Y atender a personas con un tipo de problemas que tú no conocías fue una lección y fue lo que me animó a seguir». Y así enfocó una carrera dedicada a la atención de estas personas, que durante años sufrieron rechazo, y que derivó en la creación del centro de Uliazpi para discapacitados intelectuales en 2002 en Bergara. La Medalla la Mérito es un reconocimiento a toda esa trayectoria, aunque el propio Zubillaga señala que lo único que ha hecho es «trabajar en mi profesión y mi especialidad». La noticia le pilló «por sorpresa» porque ni siquiera sabía que estaba entre los propuestos. «Estoy emocionado, agradecido y aturdido. Una mezcla de todo eso», asegura.

Intxaurdi Kirol Elkartea: «Ayuda a visibilizar el fútbol femenino»

El club de fútbol femenino Intxaurdi Kirol Elkartea es el único equipo exclusivamente femenino que existe actualmente en Donostia y en toda Gipuzkoa. Se constituyó legalmente hace 25 años, aunque ya desde 1985 ha venido trabajando en la normalización del fútbol femenino y apoyando a todas esas jóvenes que quieren practicar este deporte. «Estamos muy ilusionadas con el galardón. Es un reconocimiento muy importante. No sólo a la trayectoria del club, sino al fútbol femenino en general. Además es una forma muy bonita de visibilizar a nuestras jugadoras y todo el trabajo que realizamos desde años», destaca Mentxu Jaca, presidenta del Intxaurdi Kirol Elkartea. El Club nació en esencia como una labor social para el barrio de Intxaurrondo «gracias a la buena voluntad de un grupo de personas y con un grupo de unas siete niñas», apunta Jaca, quien recuerda los tiempos duros en los que «no había equipación o patrocinadores». Hoy ya son 178 niñas y jóvenes que participan en todas las categorías del fútbol base. «Nuestro club también ha tenido siempre muy claro que por un tema económico las niñas no se iban a quedar sin jugar», señala Jaca, quien destaca que apuestan por mantener ese espíritu: «lo importante no es la cuota».

Fundación Izan Norbera: «Es un galardón que nos hace muchísima ilusión»

El programa Norbera de la Fundación Izan lleva 20 años abordando las diferentes problemáticas propias de la adolescencia en situación de riesgo o desprotección y de sus familias. Entre ellas también el problema del consumo de drogas entre los jóvenes. Esa labor social le ha valido una de las Medallas al Mérito de 2018 y que el equipo del servicio, compuesto por siete personas, recibió ayer con «muchísima ilusión. Sabíamos que estábamos en las quinielas pero no esperábamos que lo dijeran tan pronto», indica Alberto Ruiz de Alegría, director técnico de Norbera. «Es un reconocimiento a la atención a la adolescencia, a esas familias que luchan por ayudar a sus hijos», apunta.

Club de Gimnasia Rítmica Donosti: «Es un premio a un gran esfuerzo desinteresado»

Más de 2.000 niñas –y también niños– han pasado por el Club de Gimnasia Rítmica de Donostia desde que en 1988 un grupo de padres decidiera crear esta entidad sin ánimo de lucro para que sus hijos pudieran disfrutar de esta disciplina deportiva, ante la disyuntiva de que pudiera desaparecer de la ciudad. Y lo han conseguido. El propio alcalde Eneko Goia reconoció su labor desarrollada durante estos casi 30 años fomentando «un tipo de deporte minoritario y que ha tenido que remar contracorriente». Gorka Laboa, vicepresidente del club, asegura que reciben la medalla con «alegría» y recuerda la labor desinteresada llevada a cabo durante todo este tiempo por los padres, la junta directiva, las entrenadoras y las propias gimnastas. «Tenemos a niñas que, gracias a todo ese esfuerzo, empiezan a practicar gimnasia rítmica de pequeñas y acaban haciendo pódium en campeonatos de España», recuerda Laboa. «Ha habido años difíciles, porque el club lo sostienen las aportaciones de las familias, nos cuesta mucho conseguir patrocinios y ayudas de las instituciones», apunta. No obstante, asegura que eso no les va a frenar.

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