Una fiesta siempre diferente

¿Siempre lo mismo? No, el donostiarra 20 de enero ha ido evolucionandoy pasando vicisitudes de todo tipo

Una fiesta siempre diferente
Mikel G. Gurpegui
MIKEL G. GURPEGUISan Sebastián

Se repiten como constantes la fuerza de los tambores, la música de Sarriegui y ese estilo donostiarra de celebración entre juguetón y solemne. Sin embargo, aunque parezca siempre igual, la fiesta ha cambiado mucho a lo largo de los años. Saltamos por distintas ediciones (en años acabados en 8) y descubrimos diferentes usos y costumbres.

1918 Tambores como despertador

«Euskal Billera.– Mañana, a las cinco, ruidosa tamborrada con veteranos tamborreros, tambor mayor y la Unión-Iruchulo. Recorrerán casi toda la población y se detendrá ante el domicilio de las autoridades» (‘La Voz de Guipúzcoa’, 19-I-1918).

Durante décadas, más que de mucho trasnochar la fiesta era de mucho madrugar. La noche festiva no se prolongaba mucho más allá de la izada porque al día siguiente había una tamborrada muy madrugadora a modo de diana. En 1918 en vez de la Unión Artesana fue la de Euskal Billera. ¿Tocar el tambor antes de amanecer ante la casa del alcalde es escrache?

1928 Bateles el 20 de enero

«Por la mañana se celebraron en la bahía de la Concha las anunciadas regatas de bateles. (...) Fueron presenciadas por numerosísimo público» (‘La Constancia’, 21-I-1928).

Había muy pocas tamborradas de adultos y la infantil, nacida el año anterior, se reducía a la compañía de Euskal Billera. Así que el programa festivo tenía muchos huecos, que llenaban conciertos, romerías, representaciones teatrales y pruebas deportivas, como un cross ciclista o las regatas de bateles.

1948 Alderdi-Eder no es para la izada

«Una lluvia fuerte y pertinaz obligó a Gaztelubide a arrinconar sus tambores y suspender el tradicional festejo. La única tamborrada que acompañó el izar de la bandera de San Sebastián fue la gran orquesta, con acompañamiento de truenos» (DV, 20-I-1948).

La izada y arriada principal se celebran en la plaza de la Constitución porque allí estaba el antiguo Ayuntamiento. Al trasladarlo en 1947 al edificio del Gran Casino, surgió la duda. En la noche del 19 al 20 de 1948, la que habría de ser la primera izada en el nuevo Ayuntamiento se suspendió por lluvia. Al año siguiente sí se celebró, pero los de Gaztelubide fueron a continuación a la más acogedora plaza, a la que la izada acabó regresando. En 1993 y 1994, cuando la rehabilitación de la ‘Consti’ obligó al traslado, volvió a quedar claro que Alderdi-Eder no está hecho para la izada.

1958 Fiesta en día laboral

«Ya salimos de dudas. El día de San Sebastián ‘habrá fiesta aunque no sea festivo’, y eso es lo que importa» (DV, 17-I-1958).

¿Cómo que no era festivo?Pues sí, el Gobierno franquista declaró como laborables todas las fechas que no estuviesen señaladas como de precepto por la Iglesia. Y el día de San Sebastián no lo estaba. El lío que se montó fue tal que, aunque aquel 20 de enero, lunes, fue oficialmente laborable, el gobernador civil hubo de sacar una nota por la que «aquellas empresas o entidades que se propongan seguir la costumbre tradicional de la festividad, se darán por autorizadas».

1968 Gambas benéficas

«La Sociedad Gizartea sabe hacer donostiarrismo del bueno. El día de San Sebastián va a invitar en sus locales a 170 niños acogidos en la Beneficencia, a los que ofrecerá el siguiente menú: gambas y chipirones, como aperitivo; huevos con guisantes;medio pollo con patatas fritas y ensalada; helados, pasteles, fruta» (DV, 18-I-1968)».

Durante años, las sociedades populares tenían entre sus fines hacer obras benéficas, durante todo el año y también el 20 de enero. Como aquel banquete montado por Gizartea, con «globos-sorpresas» y «desfile de artistas», a los niños de la Misericordia.

1978 A la cuarta, la vencida

«Vistoso, alegre y espectacular desfile de la Tamborrada Infantil que, a pesar de la llovizna caída a la hora del comienzo, no se suspendió» (DV, 21-III-1978).

Récord de mala suerte. La lluvia persiguió a la tamborrada infantil, que arrastró tres suspensiones y se acabó celebrando al cuarto intento, el 19 de marzo. No contamos más por no despertar el gafe...

1988 Cuestionada cena

«Un escrito firmado por 66 mujeres solicita a las autoridades que no acudan a título oficial a Gaztelubide» (DV, 19-I-1988).

El año anterior se había disparado la polémica porque Pilar Miró, Tambor de Oro y mujer, no había podido entrar en la cena no oficial pero con autoridades de Gaztelubide, entonces muy estricta con el ‘sólo hombres’. En 1988, el alcalde Albistur desoyó la petición y cenaron en Gaztelubide, con Iñaki Gabilondo. Al año siguiente la cena oficial sería ya fuera de la sociedad.

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