«Ver a nuestros hijos tocar nos dio envidia, y aquí estamos»

Algunos de los integrantes de la tamborrada, felices por su estreno este domingo. / LUSA
Algunos de los integrantes de la tamborrada, felices por su estreno este domingo. / LUSA

Exalumnos, padres y madres del colegio San José de Calasanz de Altza estrenan tamborrada «muy internacional y alegre» este domingo

Dani Soriazu
DANI SORIAZU

A los padres y madres del colegio público San José de Calasanz de Altza, ver a sus hijos desfilar orgullosos y felices al ritmo de los tambores, les generó el año pasado un poco de envidia -de la sana-. Y «para matar el gusanillo», decidieron que había llegado el momento de crear su propia tamborrada. «Para muchos de nosotros es la primera vez y estamos muy ilusionados», señala Idoia Morán, una de las madres que se ha encargado de poner en marcha esta nueva compañía que desfilará el día 20 por las calles de este barrio y que también contará con la presencia de exalumnos del centro.

El camino, no obstante, no ha sido fácil. Ya no solo por conseguir el material o patrocinadores que sufragaran algunos gastos. Recuerdan que lo que más les costó al principio fue alcanzar el número mínimo de integrantes exigido por el Ayuntamiento de San Sebastián, que es de 60 personas. «En marzo, cuando empezamos a mover el asunto, la gente todavía no estaba con el chip de esta fiesta». Pero fue solo una cuestión de tiempo. Tras enviar varias circulares y hacer a otras personas partícipes de la ilusión y el buen ambiente con el que se estaban llevando a cabo los preparativos, se han juntado con 74 personas y ya tienen lista de espera.

Los detalles

LOS DETALLES
La compañía. San José de Calasanz. 74 miembros. Tambor Mayor
Iñaki Vega.
Vestimenta
Cocineros y aguadoras inspiradas en los trajes de la tamborrada infantil.
Recorrido
Arrancarán a las 16.45 en la plaza Roja; Altzatarra K.E.; Bar Jubilados Nao Etxea; Bar Anaiak; Bar Elizasu; Pº Larratxo 94; Next Stop y finalizan en Jolastokieta de 19.45 a 20.30 horas.

Entre las muchas virtudes de esta tamborrada, además de la ilusión y las ganas, está la presencia de gente de distintas nacionalidades, padres y madres procedentes de países como Venezuela o Argelia que se han armado de valor para coger un tambor por primera vez y aprenderse las marchas de Sarriegui e incluso aprender a cantar en euskera.

Durante estos días solo les falta apurar un poco más con los ensayos, ya que se nota que entre los integrantes hay más de un novato. «Las primeras pruebas fueron muy graciosas, porque hay gente que no ha salido en la vida. Pero el domingo estará todo perfecto», afirma.

Tampoco se olvidan de que para conseguir sacar adelante la tamborrada han contado con la ayuda de otras sociedades del barrio de Altza, como Altzatarra, así como los comercios y los bares.

 

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