El sindicato policial Erne ha pedido a la concejala responsable de la Guardia Municipal que el día 19 y el 20 los agentes encargados de la seguridad en la plaza de la Constitución tengan «las órdenes por escrito». Esta fuerza sindical, la segunda con mayor representación en el cuerpo, tramitó esta petición el día 10 por el Registro del Ayuntamiento. Su objetivo es «dejar las cosas claras» antes del Día de San Sebastián para que, si pasa algo, «nadie pueda culpar a los agentes».
La seguridad de la plaza de la Constitución en la izada y la arriada de la bandera de San Sebastián es una cuestión delicada y compleja, que habitualmente ha estado envuelta en polémica. La Guardia Municipal y la Ertzaintza se coordinan desde días antes para garantizar la seguridad de estos actos, pero es el primero de estos dos cuerpos policiales el que se ocupa del control del acceso al edificio de la antigua Biblioteca Municipal, y de escoltar a los tamborreros al llegar y salir del tablado. «Es un dispositivo especial y con el cambio político habido en el Ayuntamiento no queremos que haya dudas para nadie», señalaron fuentes de este sindicato. «Desde el primer día que tuvimos contacto con la concejala responsable de la Guardia Municipal le dijimos que queríamos órdenes claras y por escrito, sobre todo en eventos previstos y organizados con tiempo, como éste de la plaza de la Constitución». Erne no quiere que se produzcan «imprevistos» o «ambigüedades» que luego las terminen pagando los agentes que trabajan esas noches. El sindicato lleva a cabo esta iniciativa «sin tener información de que vaya a ocurrir nada especial», con el único objetivo de «proteger al guardia municipal». Erne indica que ellos no entran en las instrucciones que pueda dar el gobierno municipal a la jefatura del cuerpo sino «en las órdenes de jefatura a los guardias, que siempre se han dado por escrito». El sindicato explicó que el acceso al edificio de la Biblioteca Municipal esos días está restringido a las personas que tengan acreditación. «Nosotros sólo queremos que al guardia municipal no le repercuta el desarrollo de los acontecimientos», insistieron.
El grupo PNV ha tramitado una interpelación a la concejala delegada Nekane Burutaran en la que, ante la petición de Erne, le pregunta «cuáles son los motivos por los que el gobierno municipal no ha hecho llegar a la Policía Municipal las citadas órdenes, provocando que sea un sindicato el que, previendo que no se reciban o se hagan llegar de forma no oficial, se vea en la obligación de exigirlas». Fuentes del PNV señalaron que el hecho de que un sindicato tenga que pedir esto por el registro del Ayuntamiento «da una impresión muy mala, de que aquí algo no funciona». El PP también ha interpelado al alcalde para conocer el dispositivo de seguridad previsto para la izada y la arriada de la bandera.





