Las de la Tamborrada de Donostia han sido 24 horas de fiesta pasadas por agua, pero anoche no cabía cantar el ‘Pobre de mí’ en la plaza de la Constitución. Fue una arriada con el jolgorio, buen ambiente y la música a raudales de todos los años, pero también el cierre festivo más extraño de los últimos 31 años al quedar pendiente de celebrarse mañana (¡recemos!) la tamborrada infantil. Y con una novedad significativa: Una mujer, Estitxu Eceiza, aguadora mayor de Anastasio, recibió el testigo del Tambor Mayor de la Unión Artesana, Josean Ibiriku, para dirigir al conjunto de la tamborrada de Donostia en un par de piezas.
Cientos de donostiarras no se quisieron perder el tradicional final festivo de la Tamborrada de Donostia en la plaza de la Constitución y acudieron, pese a la intermitente lluvia, al epicentro de la Parte Vieja para poner el broche final del día de San Sebastián junto a la Unión Artesana.
La arriada de la Tamborrada de Donostia, con novedades
Todas las miradas estaban puestas en esa mujer que dirigió junto a Ibiriku a los fornidos tamborreros, a los alegres barriles y a las 22 aguadoras de la Artesana en el amplio repertorio interpretado en el tablado de la Consti. Estitxu Eceiza, Aguadora Mayor de la tamborrada Anastasio femenina, tuvo este honor. La Unión Artesana le invitó en homenaje a la tamborrada de su sociedad, Anastasio, que este año cumple 50 años.
Pero las novedades femeninas en la arriada de la Tamborrada de Donostia no se quedaron ahí. La histórica sociedad de la Parte Vieja, fundada en 1870 y sin cuya trayectoria no se entendería la fiesta, introdujo ayer una figura que participó en su tamborrada durante el primer tercio del siglo pasado: La alcaldesa. La hija de Santi Merino lució un elegante vestido negro de los años 20 que le sirvió para parodiar a ese personaje popular en los carnavales de hace décadas.
Para la arriada de la Tamborrada de Donostia, la Unión Artesana movilizó a 180 personas
En total fueron 180 personas las que movilizó la Artesana en un espectáculo que comenzó poco antes de las 21 horas con la salida de la tamborrada de su sede en la calle Euskal Herria. La bajada de los gastadores con antorchas desde el Castillo de la Mota no dejó indiferente a nadie y cobró una nueva teatralidad con el nuevo edificio del Museo San Telmo abierto. El espectáculo de luz y sonido en la plaza de Zuloaga se cerró con el baile de un grupo de dantzaris mientras se tocaba el repertorio de Sarriegui.
Unión Artesana en la Tamborrada de Donostia
La tamborrada de la Unión Artesana hizo su clásico recorrido por la calle 31 de Agosto parando en todas las sociedades de la Parte Vieja. En la plaza Sarriegui, la tamborrada hizo una parada mayor para realizar sus tradicionales homenajes. En la Tamborrada de Donostia de este año se impuso la insignia de la Artesana a Estitxu Eceiza, en representación de la tamborrada Anastasio por su 50 aniversario; al párroco de San Vicente y Santa María, Félix Garitano; y al presentador de ETB Joxe Felipe Auzmendi y a la cabo de barriles de Kresala, Arantza Gurmendi, por poner la voz y el prólogo al libro-DVD que editó la sociedad con ocasión de su 140 aniversario.
La tamborrada de la Artesana comenzó a tocar las canciones de Sarriegui en la plaza de la Constitución desde media hora antes de la arriada. Diana, Polka, Retreta, Iriyarena dieron paso a las carnavaleras Marcha de Viejas, Marcha de Gallos y Ataque de Herrikosemes. Mientras el alcalde arriaba la bandera desde el balcón del edificio municipal acompañado por los responsables de la Behobia-San Sebastián con su Tambor de Oro bajo el brazo, se interpretó la Marcha de San Sebastián. La fiesta tuvo sus habituales ‘propinas’ con el Aupa Gizona, el Txuri Urdin y las piezas de Sorozabal Katiuska y Marcha de Deba, antes de poner el punto final a la fiesta con el Gau Ibilera con el que la tamborrada comenzó a salir de la plaza de la Constitución al grito de «Gora Donostia».





