No era 20 de enero, no era el día de San Sebastián y hasta última hora no se decidió si la Tamborrada Infantil se iba a celebrar el 22 de enero o si el mal tiempo iba a retrasarla siete días más. Pero al final la lluvia dio una pequeña tregua y los casi 5.000 niños inundaron Alderdi Eder con la convicción de que la Marcha de San Sebastián sonaría mejor que nunca.
Novatos, experimentados con aires de expertos, y expertos despidiendo su último año en la Tamborrada Infantil, protagonizaron uno de esos días del año en los que se sienten participes de una tradición, de una ciudad, de un colegio. Seguro que hoy no faltarán las múltiples anécdotas vividas en el día de ayer. El recreo se habrá vuelto en el espacio perfecto para comentar con los del colegio las ‘fechorías’ que ocurrieron durante el transcurso de la tamborrada.
Marta Aguirrezabala, Marianistas: «Me encanta ser la abanderada»
Marta confesaba tener miedo de que se volviera a suspender la tamborrada y que perdiera la oportunidad de ser la abanderada de la Tamborrada de Marianistas. «Son muchos años los que esperas para poder llevar la bandera de tu colegio. Ahora que la llevo no me lo puedo creer. Cuando han confirmado que salía la tamborrada he sentido una alegría inmensa, pero al rato unos nervios increíbles». La abanderada tiene una doble función que pocos conocen, y es que también tiene que estar pendiente de que las dos cantineras que le acompañan, que por lo general suele ser su primer año, no se distraigan entre la multitud. «Para las pobres es su primera vez, y al ver tanta gente por las calles se distraen muy fácilmente».
Ane, Marta, Lucía, Maialen, Leire y Mireia, Parroquia de Intxaurrondo: «Tenemos el chubasquero por si llueve»
Protegiendo el traje con unos chubasqueros transparentes se encontraban los componentes de Tamborrada de la Parroquia de Intxaurrondo. Las nubes grisáceas acechaban lluvia desde el cielo, pero ésta vez estaban dispuestos a aguantarla, venían preparados. Maialen comentaba el disgusto que se llevaron el viernes cuando les dijeron que no iban a salir: «Al principio pensábamos que era una broma, pero al rato nos dimos cuenta que lo decían en serio y que no íbamos a salir. Hoy (por ayer) nada más reunirnos, nos han dicho que nos subiéramos al autobús». Esta tamborrada sale adelante con niños y niñas de diferentes colegios que, por diferentes circunstancias, no han podido salir en sus correspondientes tamborradas y en la Parroquia de Intxaurrondo tienen la oportunidad de cumplir su sueño.
Asier Zatarain, Tambor Mayor Arantzazuko Ama: «Espero que hagan caso a mis indicaciones»
A Asier le eligieron como Tambor Mayor después de nueve años tocando con la Tamborrada de la ikastola Arantzazuko Ama. Confesaba su intención de que saliera todo bien: «Voy a hacerlo lo mejor que pueda, esperemos que los tambores y los barriles me hagan caso y no miren tanto a la gente y se fijen más en mis indicaciones». Además contaba que el viernes se fue enfadado a casa porque él quería salir. «Hoy cuando me he levantado y he visto que estaba lloviendo he vuelto a pensar que no salíamos», explicaba Asier. Él era consciente de que ser el Tambor Mayor era todo un privilegio que pocos consiguen alcanzar, pero explicaba que «ir al Victoria Eugenia a la fiesta de presentación de la Tamborrada Infantil es una oportunidad pero fue muy aburrido».
María, Naroa, Aitana, Irati, Elena, Alejandra, Maitane y Maider, Zurriola Ikastola: «Estamos muy contentas con nuestro traje»
Las barriles de la Tamborrada de la Zurriola Ikastola mostraban con elegancia su indumentaria de aguadoras. «El sonido de los barriles es el más bonito, aunque algunos digan que es el que menos se oye», explicaba Aitana. Todas ellas reconocían haber mirado el cielo nada más levantarse. No querían que se volviera a suspender la tamborrada, habían ensayado mucho. Además era el cumpleaños de una de ellas y estaba encantada de celebrarlo con todas sus compañeras en este día tan especial, aunque no fuese el día de San Sebastián.
Anne Sáenz y Alejandra Fernández, Ekintza y Deutsche Schule: «Lo más bonito es representar a tu colegio»
Anne y Alejandra divisaban todas las tamborradas desde la zona superior de la terraza de Alderdi Eder. Orgullosas de representar a Ekintza y Deutsche Schule, lucían con una gran sonrisa la bandera de su colegio. Después de un rato termina pesando y los dedos empiezan a doler, pero Alejandra nos cuenta su pequeño secreto. «Debajo de los guantes blancos del traje de la tamborrada llevo unos de bicicleta para que no me roce el palo y no me salgan ampollas». Anne, por su parte, esperaba disfrutar al máximo de esta oportunidad, porque si el año que viene no la eligen en el sorteo ésta habrá sido su última tamborrada con el Ekintza.
Marc Laboreria y Paula Mendizábal, Santo Tomás Lizeoa: «Estamos un poco nerviosos»
Para Marc todo era nuevo. Se encontraba perdido entre tantos niños y niñas en Alderdi Eder, aunque unos metros más atrás se encontrara su hermano mayor tocando el tambor. En el misma situación estaba Paula. Era la primera vez que salía en la Tamborrada Infantil. Las cantineras de segundo año trataron de tranquilizarla y de explicarle cómo funcionaba el acto. Marc y Paula se entendían porque como ellos contaban «estamos un poco nerviosos».





