La lluvia no pudo con la Tamborrada de San Sebastián. Tambores y barriles ya suenan por todos los rincones de Donostia tras la izada de la bandera, ayer en la plaza de la Constitución. El alcalde Juan Karlos Izagirre, vestido de cocinero, izó la enseña donostiarra mientras sonaba la Marcha de San Sebastián interpretada por la tamborrada de Gaztelubide, con la que se inició las 24 horas más largas para los donostiarras.
Las más de 20.000 personas que tocarán en las distintas tamborradas que desfilarán por nuestras calles transformarán la fisonomía y la vida de San Sebastián para convertirla en una marea multicolor. No hay descanso que valga. Para ser más exactos, sólo hay media hora de tregua en estas 24 horas de la Tamborrada: entre las seis y media de la mañana, momento en el que acaban Xarmanta y Euskal Billera, y las siete de la mañana, cuando sale a las calles la tamborrada de Kresala y la juvenil del Antiguo.
Más de 20.000 personas tocarán en la Tamborrada de San Sebastián
Izagirre estuvo acompañado ayer por el alcalde de la ciudad polaca de Wroclaw, con la que San Sebastián compartirá el honor de ser Capital Europea de la Cultura en 2016. Los símbolos de ambas ciudades culturales colgaron de uno de los balcones. El primer edil donostiarra no recuperó finalmente la tradición de izar la bandera desde el primer piso de la biblioteca, pese a que a mediodía todo estaba listo para hacerse desde este punto. Invitados y concejales de distintas formaciones políticas participaron de la fiesta en los distintos balcones de la biblioteca municipal. El alcalde, Juan Karlos Izagirre, confesó que se sintió «emocionado» en el momento de izar la bandera y deseó a los donostiarras un feliz día de fiesta.
Izada de la Bandera en la Tamborrada
En la plaza, cientos de personas dieron rienda suelta a la alegría desde el momento que el Tambor Mayor de Gaztelubide, José Ramón Mendizabal, levantó su bastón de mando, coincidiendo con la segunda campanada en la medianoche. Con unas gotas de lluvia pero sin frío, los donostiarras se mostraron dispuestos a superar cualquier adversidad meteorológica. Banderolas en favor del acercamiento de los presos se repartieron en las inmediaciones de la plaza. No hubo que lamentar incidentes.
Las aguadoras de Gaztelubide fueron dirigidas, por primera vez, por una mujer. Ainhoa Olasagasti dirigió con elegancia y garbo a las 28 mujeres de la sociedad. Ella se llevó todas las miradas desde que la tamborrada inició su desfile por las calles de la Parte Vieja hasta acceder a la plaza de la Constitución. La nueva Aguadora Mayor se mostró visiblemente emocionada en los minutos previos a la medianoche cuando la tamborrada de Gaztelubide, como es tradición, interpretó ‘Iriyarena’ en la calle en la que residió Raimundo Sarriegui, en el número 38 de la Fermín Calbetón. En ese mismo inmueble reside hoy la madre de Ainhoa Olasagasti que no pudo reprimir las lágrimas al ver a su hija al frente de las aguadoras de Gaztelubide.
La Tamborrada, al ritmo de las marchas de Sarriegi
Con buen criterio, la megafonía de la ‘Consti’ elevó el volumen este año para que las diferentes marchas de la Tamborrada se oyeran por encima del bullicio festivo. Un novedoso grupo de 35 voces del Orfeón Donostiarra y del Orfeón de la Castaña lograron que la plaza se convirtiera en un gran coro.
La megafonía de la Constitución elevó el volumen para que las marchas de la Tamborrada se oyeran mejor
A la Marcha de San Sebastián les siguieron las tradicionales Diana, Iriyarena, Tatiago, Polka y la Marcha de Viejas y de Gallos. Y así fue, mientras el público, ataviado en su mayoría con gorros de tamborrero, asiendo palillos y tablas, coreaba los diferentes sones de Sarriegui. El Tambor Mayor de Gaztelubide animó a los donostiarras a «exprimir al máximo las 24 horas de fiesta desde el respeto».
Mendizabal estrenó ayer un nuevo bastón de mando, con un trenzado blanquiazul que simula al que tiene el bastón original de la sociedad, con el que dirigieron sus predecedores, y que descansa en una de las vitrinas de Gaztelubide. El trabajo artesanal ha sido realizado por José Mari Múgica. Durante el recorrido posterior que esta sociedad realizó por las calles de la Parte Vieja, el que fuera Tambor Mayor de la Unión Artesana, Iñaki Barrena, dirigió a los tambores de Gaztelubide.
No sólo en la plaza de la Constitución se vivió el arranque de la Tamborrada. Desde Loiola al Antiguo, desde Amara hasta Gros, alguna tamborrada comenzó a tocar sus tamborres con los primeros segundos del día. Sociedades gastronómicas, asociaciones, entidades, clubes deportivos y centros educativos... están movilizados para sacar adelante su tamborrada con el máximo orgullo. Un total de 118 tamborradas harán sonar sus tambores y barriles.
El protagonismo de anoche de las tamborradas de adultos pasa a los colegios, a partir de las doce del mediodía, siempre que la meteorología no les haga una faena. Los trajes de los 4.906 niños están desde hace días preparados para vivir uno de los momentos más intensos del año.





