Diario Vasco

«Después de tantos años en la acera, este 2015 ¡estamos dentro!»

Domingo 11. Faltaban diez días pero ya formaron para DV.
Domingo 11. Faltaban diez días pero ya formaron para DV. / MICHELENA
  • Muxika, Nerea e Ines. Kondarrak pasa a ser una tamborrada mixta

La sociedad Kondarrak, fundada en 1945, con sede en la calle Ramón y Cajal, libro historiado y propio escrito por Manolo Solórzano y un CD también personal e intransferible grabado en 2004 con 36 tambores y 72 barriles (algunos multiplicados por digitalización) ha tardado un rato en incorporar chicas a sus filas (más allá de cantineras y abanderadas, naturalmente) pero este 2015, 17 hembras de armas tomar van a desfilar y tocar la Marcha, el Tatiago, los Cosacos de Kazán y el Coro de gallos y viejas al lado de sus hombres, sus padres, sus tíos. En el recuerdo madres, tías, hermanas mayores que quisieron pero no pudieron. Dicen (no ellas, el barrio) que van a quemar Gros. Tienen tiempo desde el martes 20 a las 22 horas hasta el miércoles a las 01.45 de la madrugada. Pararán en Itxas Buru, Gure Borda, Erreka Mari, Gimnástica de Ulia, Umore Ona y, claro está, arriarán bandera en la plaza del Txofre. Estuvimos con tres de esas aguadoras el sábado: Muxika Gurrutxaga, Nerea Argárate e Ines Arrue. Y hablamos. Largo. Tendido.

- Felicidades.

- Gracias.

- ¿Emocionadas?

- Mucho. Nosotras tres ya hemos tocado en otras tamborradas. Yo (Muxika) dirijo la de Herria. Yo (Ines) salgo desde los tiempos de la ikastola. Y ahora en Kresala Gazteak. Yo (Nerea) toco en mi pueblo. En Pasaia. Donde, por cierto, muchos de los temas se interpretan y suenan de manera distinta. Más rápidos, por ejemplo. Aparte del detalle de que a nuestra tamborrada, a la de Kondarrak le gusta mucho jugar con los redobles. Son bien bonitos y sonoros pero también muy delicados de tocar.

- Vaya, yo os creía novatas y nerviosas y resulta que lleváis años tocando de diana a retreta.

- Nueva, nueva del todo tienes a Adela que viene de Valladolid pero como su chico es tamborrero de Kondarrak ahí la tenemos. Empezó de cero pero ya ha cogido hasta ese golpe seco con el que debes terminar la Marcha. Porque no puedes ni debes ni querrías tocar ese final acelerado. Ni el 'Bagera... gu ere bai'. En cuanto a los nervios, claro que sí. Nervios emocionados. Son tantos los recuerdos. Recuerdos de las mujeres de nuestras familias. Y de nuestros padres, de nuestros hermanos.

- De tu chico, ¿no Nerea? El padre de vuestra June que, seguro, será un día, es ya la segunda generación de aguadoras de Kondarrak.

- (Nerea) Sí. Yo le dije que no quería tocar en otra tamborrada. Que quería tocar con él, a su lado, en su compañía. Han pasado cinco años desde que Kondarrak votó 'sí' a la participación de mujeres. Y este 2015 lo vamos a hacer realidad. (Muxika, Ines). Nervios todos porque tenemos que tocar mejor que nadie y nunca. Y la Marcha debe sonar compacta, serena, solemne. Ya nos pondremos jaraneras con los otros temas más de carnaval. Emoción, absoluta. Por lo que ya has ido escribiendo por ahí: por el cambio. El cambio en cualquier sentido. Hasta en el físico, el espacial.

- Explicadme eso, por favor.

- Acaso nos repetimos pero nos resulta muy fuerte. Ya no estamos en la acera acompañando con nuestros platos de madera a padres, hermanos, novios. Ya no les veremos desfilar porque... ¡vamos a estar ahí dentro. Con ellos! Y luego nos pesa mucho (un peso bonito) la imagen de tantas mujeres de nuestras familias que han salido, sí pero de abanderadas o cantineras cuando ellas querían, como nosotras, tocar tambor, barriles. Ser aguadoras porque si hacemos caso a lo que se cuenta...

-... Una de las leyendas de esta fiesta dice que todo empezó cuando nosotras íbamos a por agua a las fuentes y los soldados franceses nos requebraban con sus tambores. Nuestros hombres, encelados, empezaron a imitarles y burlarse...

- Exacto. Hay otro punto igualmente poderoso: ¡Cuántos años hemos pasado preparándoles a ellos sus uniformes, preocupándonos para que todo saliese bien. Para que no pasasen frío. Para que los guantes, el pañuelo les quedasen itxurosos. Hemos vivido, han vivido nuestras madres, tías y abuelas, la tamborrada de nuestra sociedad desde la retaguardia y ahora nosotras estamos en primera línea de redoble y rataplán.

- Perfecta definición de empoderamiento.

- Pero que conste que sin la ayuda de unos cuantos hombres de Kondarrak no hubiésemos, tal vez, podido eso, empoderarnos.

- ¿Por qué hemos puesto arriba lo del Whatsapp?

- Antes de que todo esto empezara, después del verano, casi hacia noviembre, antes de los primeros ensayos después de Navidad muchas ni nos conocíamos así que nos hemos conectado vía las plataformas móviles de este siglo XXI. Para apuntarnos, decidir el vestuario, elegir el beige de blusas y pañuelos, quedar para los ensayos...

- Os llevábais trabajo para casa...

- Sí señora: ensayábamos cada una a domicilio con los discos oficiales.

- Decidme una maldad sobre vuestros chicos tamborreros.

- ¡Mujer!

- Una pequeñita...

- Mira, nos parece que algunos llevan años equivocándose en el mismo momento del 'Idiarena' o de la diana. Hacen risas porque todos saben que les va a pasar. Y les pasa. Nosotras somos demasiado cabezotas, orgullosas y nuevas como para dejar que eso suceda entre las aguadoras.

- Hoy en ocho será grandioso pero, ¿que pasa este viernes?

- Ensayo general en el People. Todos. Todas. Con Los Incansables.