Diario Vasco

Medio millar de participantes en el escenario de una izada y arriada «únicas»

El director del Coro Easo, Santos Sarasola, los bailarines de Kresala Harkaitz Ardanaz y Jone Murua, y el director del Orfeón Donostiarra, José Antonio Sainz Alfaro.
El director del Coro Easo, Santos Sarasola, los bailarines de Kresala Harkaitz Ardanaz y Jone Murua, y el director del Orfeón Donostiarra, José Antonio Sainz Alfaro. / MICHELENA
  • Música, coros y baile acompañarán a tambores y barriles en el arranque y cierre festivo

  • El Orfeón Donostiarra, el Coro Easo y el grupo de danza de Kresala garantizan un espectáculo singular en la plaza de la Constitución

Pocas ediciones de la tamborrada se podrán comparar con la de este año. Al menos en lo que se refiere a la izada y arriada de la bandera, los dos actos que centran las miradas de todos los donostiarras en la festividad de su patrón. La celebración este año de la Capitalidad Europea de la Cultura engrandecerá los eventos de la medianoche del 19 y 20 en una plaza de la Constitución especialmente engalanada y con un ampliado escenario para acoger a casi medio millar de protagonistas que cantarán, tocarán los sones de Sarriegui, bailarán y redoblarán con sus barriles y tambores. Los responsables de Gaztelubide y la Unión Artesana creen que el inicio y el cierre festivo de este año serán «únicos» con la participación de entidades como el Orfeón Donostiarra, el Coro Easo, el grupo de danza de Kresala y las bandas municipales de Errenteria e Irun.

El tablado de la plaza de la Constitución tendrá casi 500 m2 de superficie y se quedará a apenas 10 metros del centro de la plaza. La multiplicación de protagonistas explica la necesidad de colocar un estrado para acoger a 130 componentes de la tamborrada de Gaztelubide, 95 representantes de otras tamborradas, 54 miembros de la Banda de Música de Errenteria, las 140 voces del Orfeón Donostiarra y los 14 dantzaris de Kresala. En la arriada la cifra de protagonistas en escena será similar porque el Coro Easo ha confirmado también que llevará a todo su conjunto de voces a la vista del espacio que tendrá el escenario.

Es la tercera vez que el Orfeón se sube a este escenario. Lo hizo en 1997 con motivo de su centenario y volvió al estrado en 2008 en el 75 aniversario de la sociedad Gaztelubide. En esta ocasión, serán 140 voces «porque no caben más». El director del coro, José Antonio Sainz Alfaro, explica que la cifra media de miembros del Orfeón en sus actuaciones es de 90, pero en la izada «todo el mundo quería participar y hemos tenido que descartar a algunos por falta de espacio». No quiere valorar si gustaron o no sus intervenciones en la izada, pero se felicita de que a partir de su participación es cuando el público que se congrega en la plaza ha comenzado a cantar las piezas. En esta ocasión serán 80 voces femeninas y 60 masculinas las que interpretarán la Marcha de San Sebastián, una canción de la que «Tomás Aragüés hizo un arreglo para orquesta y de ese texto Juan José Ocón realizó en su día un arreglo para que lo cantara el Orfeón». También cantarán el Himno de Europa, adaptado para la ocasión por Alain Ayerdi, uno de los directores de la Banda de Música de Errenteria, que interpretará la parte musical de esta pieza. Los orfeonistas además cantarán la Marcha antigua, Diana e Iriyarena.

El Coro Easo también interpretará estas piezas en la arriada, además del Aupa Gizona, Txuri Urdin, Zezenak dira y Cosacos de Kazán. Su director, Santos Sarasola, explica que su protagonismo en la izada y arriada del año pasado con ocasión del 75 aniversario de esta institución les animó a rescatar las letras de estas dos canciones, que hasta la fecha no eran solo instrumentales, no cantadas. «El primer verso de Diana es en alemán porque es lo que tarareaban los militares alemanes incluidos entre las tropas napoleónicas que invadieron la ciudad y quiere decir algo así como 'Andamos de ronda cantando en torno a una mesa...'». El texto inicial de Iriyarena, rescatado también por el Coro Easo, procede del cantar popular -la segunda parte es del bertsolari Pedro Mari Otaño (1857-1910)-, y en tono irónico y carnavalesco habla de que «nunca ha entrado ningún donostiarra en el cielo porque no han hecho méritos suficientes. A San Pedro se le cuela uno en el Reino de los Justos y Dios le ayuda a encontrarlo, al ponerse a saltar con la canción 'Idiarena', y a mandarlo al infierno».

Participación de Kresala

La participación del grupo de danza de Kresala también es una innovación en la izada de este año. La entidad ha realizado, por encargo de Gaztelubide, cuatro coreografías para interpretar junto a los tamborreros en otras tantas piezas del repertorio de la izada. El diseño general de los cuatro bailes ha sido realizado por el director artístico, Faustino Aranzabal, que empezó a trabajar en el encargo a partir de septiembre. Los dantzaris actuarán al comienzo, con la Marcha de San Sebastián y Donostiako Antzinako Zortziko Martxa, y al final de la izada, interpretando Comparsa de Caballería de Viejas e Iriyarena. Los dos primeros bailes serán «simétricamente interpretadas dentro del lógico, ordenado y ortodoxo canon guipuzcoano», para dar paso en las otras dos piezas a un estilo más «gestual y heterodoxo, lleno de muecas teatralmente amplificadas, en lo que representa una satírica parábola de carácter festivo», según explica el director. Los 14 bailarines evocarán en las dos últimas piezas a dos aguadoras, dos mandos uniformados, un par de parejas de cocineras y panaderos, un cuarteto de enanos-gastadores o zapadores-hacheros con altos sombreros de piel y «una juguetona vaquilla y un tamborrero de diminuto tamaño». Aranzabal se muestra expectante por ver el resultado y la impresión que causa en el marco de la izada. «Hemos tratado de no entrar de forma invasiva en un acto festivo ya estructurado. Nuestra participación pretende ser una pincelada, aporta un pequeño matiz y cierta singularidad a la izada de este año».