Diario Vasco

Tamborrada con luz y alegría

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La perspectiva de la Tamborrada cambia completamente desde el balcón consistorial pero solo unos pocos privilegiados pueden disfrutarla / ELI AIZPURU

  • La Tamborrada Infantil lució más que nunca debido al buen tiempo que se sumó al gran ambiente festivo en las calles de Azpeitia

Azpeitia lució más alegre que nunca. El gran ambiente festivo reinante desde la víspera se unió al increíble tiempo durante toda la jornada de San Sebastián. El frío matinal se unió a un cielo totalmente despejado y templado a medida que se iba acercando la hora de la Tamborrada Infantil, por lo que los niños y los cientos de curiosos que se agolparon en las calles azpeitiarras pudieron disfrutar del espectáculo de la mejor de las maneras.

Los más madrugadores fueron los componentes de Gure Ametsa y Ardozaleak, que junto a la Banda Municipal de Música y txistularis de Izarraitz, se encargaron de la diana. Los azpeitiarras despertaron de la agitada noche de tambores de la víspera, de nuevo al son de la Marcha de San Sebastián.

Una vez realizada la tradicional kalejira, se reunieron en la plaza para las 10.15. Allí les esperaba la corporación musical. Al son de las piezas sansebastianeras de la banda municipal comenzaron entonces el recorrido hacia la Parroquia. Unos metros más atrás, para no fundirse con las melodías de la banda de música, arrancaron sus pasos los txistularis de Izarraitz junto a los representantes municipales, encabezados por el alcalde, Eneko Etxeberria.

Parada en el pórtico parroquial. Para entonces, numerosos vecinos se habían acercado a ver salir de la Iglesia Parroquial al santo patrón. Al son de nuevo de los tambores, los azpeitiarras acompañaron al santo asaeteado por las calles del casco antiguo.

De nuevo en la Parroquia, los presentes pudieron disfrutar de uno de los momentos más solemnes del día. La interpretación de la Marcha de San Sebastián en la nave parroquial de la mano de la banda de música guiada por Unai Frantzesena y de las sociedades Ardozaleak y Gure Ametsa.

Finalizada la Misa Mayor, tocaba realizar el recorrido hacia la casa consistorial, a la inversa. De nuevo encabezados por el alcalde Etxeberria, la comitiva se reunió en la Plaza. Como es tradición, el primer edil saludó primero al director de la banda de música y acto seguido se dirigió a a los directores de Ardozaleak y Gure Ametsa.

Los tambores continuaron su marcha hacia la calle Arana. Justo en el cruce de Goiko Kale, frente al Hotel Arteche, se vivió otro ‘momento’ muy azpeitiarra. Los tamborreros de Gure Ametsa hicieron un pasillo a los de Ardozaleak y sus respectivos directores se saludaron antes de emprender el camino hacia sus respectivas sedes. En esta ocasión, el saludo se llevó a cabo entre la directora de Gure Ametsa y el director de Ardozaleak. Una muestra más del esfuerzo que durante años está realizando esta fiesta en aras de la igualdad.

Ya para la retirada de los tambores, los aficionados a la sokamuturra esperaban con ansia la salida del primer toro del día, ya que de nuevo por la tarde, hubo también sokamuturra.

Y llegó el momento de la gran cita del día. Los niños y niñas azpeitiarras comenzaban ya a ocupar sus lugares para arrancar la Tamborrada Infantil. Bajo un sol radiante y una muy buena temperatura teniendo en cuenta la fecha de la cita, los diez grupos que componen la Tamborrada desfilaron por las calles azpeitiarras bajo la atenta mirada de centenares de curiosos que se agolpaban a ambos lados de la calle.

Junto a las abanderadas, cantineras y tamborreros, los azpeitiarras descubrieron también el secreto mejor guardado durante los últimos meses, la gran carroza. Naiara Larrañaga no pudo hacer un regalo mejor a su abuelo. La autora de la carroza dedicada a Ignacio Agirre se mostraba visiblemente emocionada en el posterior homenaje que el Ayuntamiento dedicó a la viuda de ’Ederti’, Carmen Eizmendi. El alcalde Etxeberria le regaló un ramo de flores en recuerdo al gran trabajo realizado por el que fuera diseñador de carrozas en la localidad durante nada menos que 37 años.

Los tambores no pararon. Antes de medianoche las agrupaciones Alkartasuna, Ollagorra, Loiolabide Zahar, Oñatzbideko gastadoreak, Zulozabal y Loiolatxo junto a la Banda Municipal de Música se dieron cita de nuevo para la arriada.

La Banda Municipal de Música celebra este año su 150 aniversario. ¡San Sebastián puso el broche de oro en la efeméride!