Diario Vasco

Seis nuevas tamborradas hechas a medida

Seis nuevas tamborradas hechas a medida
  • Desde escoger los colores de los trajes hasta conseguir los permisos, organizar una nueva Tamborrada no es nada fácil. Aunque la recompensa merece la pena, como cuentan las compañías debutantes

Afalta de unas horas para el gran estreno, los representantes de las tamborradas que debutarán este año desvelan todos los secretos y el trabajo que se esconden detrás de la creación de su compañía.

Juan Carlos Ayúcar (Eiztari Etxea):
«Lo primero fue conseguir la banda, que es lo más dificil»

La idea rondaba la sociedad desde hace ya ocho años: «No ha salido hasta ahora porque buscábamos que participaran solo socios. Pero nos dimos cuenta de que era complicado, así que decidimos hacerlo al revés. La parte más difícil siempre es conseguir la charanga, así que optamos por buscarla primero, para tener la obligación de salir».

Aunque este es su primer año como Tamborrada oficial, «el pasado conseguimos salir, no de forma oficial, por cuestiones de plazos».

Cabe destacar «que somos una tamborrada diferente, algo más informal que la mayoría. Una compañía mixta y abierta a toda clase de personas». En cuanto a los directores, «son dos socios, José Pazón y Pedro Rekondo. Lo llamativo, en este caso, es que no están fijos en su puestos, van cambiando de forma que a veces uno dirige a los tambores y el otro a los barriles, y viceversa».

Y esta no es la única curiosidad. «Además, dejaremos dirigir alguna pieza también a Iratxe Rekondo. Lleva comiendo el día 20 de enero desde txiki en la sociedad, le hacía ilusión y toca con nosotros. Así que ahora, que tiene ya 19 años, le dejaremos el mando en algún momento». Sin quererlo, estas páginas han colaborado con la equipación, y es que «hemos encargado 70 barriles al artesano cordobés Manuel Cabello, ya que lo vimos en un reportaje del suplemento del año pasado».

María Amilibia (Hotel de Londres y de Inglaterra):
«Ver La Concha llena de tambores nos motivó»

María Amilibia y su compañera Cristina Magaña han sido las artífices. «Después de disfrutar el año pasado del Día de San Sebastián, y tras ver desde nuestros balcones toda la playa llena de tambores con Donostia 2016, empezó a picarnos el gusanillo. Ya llevábamos unos años comentándolo en broma, pero el año pasado decidimos informarnos un poco más acerca del procedimiento».

Parecía más fácil, «pero una vez que empiezas hay muchos pasos a seguir: Gobierno Vasco, Ayuntamiento, Donostiako Festak... Aunque la verdad es que hemos contado con ayuda y el recorrido ha sido bastante fácil de gestionar».

Hay cosas que desde el principio han estado claras, como el atuendo. «Nuestros trajes son ingleses, ¡no podría ser de otra forma! Creemos que los colores que llevamos son muy representativos del hotel».

La compañía se conforma de un total de «80 personas, de las cuales 22 tocan el tambor y 50 personas, el barril. El resto son abanderadas y gastadores. El año que viene creceremos un poco más, ya que tenemos una larga lista de espera».

Fernando Sáenz (Santa Teresa Ikastetxea):
«En primavera comenzamos a remangarnos y organizar»

La presencia femenina será mayoría, ya que «esta Tamborrada está compuesta principalmente por mujeres, suponiendo una representación del 67% en la compañía, y del 85% en la comisión de la Tamborrada (incluyendo la presidencia)», como cuenta Fernando Sáenz, su Barril Mayor. De hecho, son las únicas que han podido elegir uniforme, entre cocinero o aguadora, que serán los únicos personajes presentes en esta Tamborrada.

Al cargo se encuentra una comisión constituida ya desde mayo. «Celebramos la primera reunión en la que decidimos constituir la directiva, y también empezamos a asignar tareas a los miembros de la misma. Por tanto, ya en primavera comenzamos a remangarnos».

Y es que «curiosamente la idea surgió desde varios frentes a la vez. Por un lado, el propio colegio tenía ganas. Y por otro lado, un grupo de antiguos alumnos queríamos volver a juntarnos, con amigos de la infancia, en un ambiente especial como el Día de San Sebastián. Además, un grupo de padres de alumnos estaba también con una idea similar, así como un grupo de trabajadores del centro». El fin de esta Tamborrada es dar continuidad a la Tamborrada Infantil del colegio, y de hecho, «el Tambor Mayor será David Stern, que promociona desde esta tamborrada. Hacerlo así nos parece que representa muy bien lo que queremos conseguir con esta nueva compañía, ofreciendo esa continuidad a los alumnos que van haciéndose mayores».

Tania Herrador (Colegio de Ingenieros Industriales):
«Queremos mostrar el buen ambiente que tenemos»

El Colegio de Ingenieros Industriales de Gipuzkoa realiza una cena todos los años. «En la última conocí a Jose Ignacio Garbizu, decano del colegio, y le comenté que éste necesitaba tener su propia Tamborrada para mostrar a San Sebastián el buen ambiente que existe entre nosotros, los ingenieros. Me dijo que era una idea que se había planteado en varias ocasiones, pero que hasta la fecha no se había encargado nadie, así que tomé las riendas». Aunque una ayuda nunca viene mal, «por lo que mi primera tarea fue buscar un equipo dispuesto a trabajar y con espíritu de disfrutar. Desde el principio hemos tenido claro que nuestra Tamborrada tiene que ser elegante y estar llena de ilusión, por ello hemos trabajado y nos hemos esforzado en cada uno de los detalles y creo que el resultado se va a apreciar el día 20 de enero».

El uniforme será una de las grandes sorpresas de esta compañía. Entre los tambores se podrán encontrar «el traje de los soldados napoleónicos de Ingeniero Agrónomo y el traje de vivandiere, que está basado en el estilo del soldado utilizando los mismos colores pero con forma femenina, y ha sido diseñado por la propia comisión, con el fin de demostrar el lugar que tiene la figura de la mujer en su sociedad».

Marta Egaña (Asoc. padres de alumnos SUMMA):
«Nos hace ilusión compartirlo con nuestros hijos»

La tamborrada de SUMMA Aldapeta le debe su creación a la APA «que ha trabajado con mucho esfuerzo, ilusión y ganas de sacar este proyecto de celebración de vida colegial». Lo cierto es que «para la organización han sido todo facilidades desde el Ayuntamiento y la Comisión de Tamborradas del Centro».

De cara a la elección de los cargos oficiales, «se ha dado prioridad a padres voluntarios que tuvieran hijos en segundo de Bachillerato, ya que es su última oportunidad. El Tambor Mayor será Javier García Iriarte, el Barril Mayor será Pablo Orbe Murua y la abanderada, Ainara Cía».

Y es que esta Tamborrada conformada por padres del colegio busca estar lo más ligada posible al centro, en todos los aspectos. «Los soldados irán de gris, rojo y algún detalle azul. Es igual que el de las tamborradas del colegio (infantil y Bachillerato). Las aguadoras, también en esta línea, vestirán falda roja y chaqueta gris con pañuelo rojo, y los cocineros irán de blanco».

La emoción se palpa: «Nos hace especial ilusión. Al fin y al cabo, somos padres del colegio y nos gusta celebrar la fiesta con nuestros hijos». La participación «es rotatoria entre los padres del colegio que lo deseen, teniendo prioridad los que tengan hijos en 5º de Educación Primaria y 2º de Bachillerato para que tengan la oportunidad de salir a la par que sus hijos. Además, los que quieran tener plaza fija durante años podrán hacerlo tras comprarse su traje e instrumento», añade.

Jaione Arzamendi (Ur Tantta):
«Los trajes de aguadora los he hecho yo misma»

Jaione y su hermano llevan maquinando esta tamborrada toda su vida. «Desde txikis siempre decíamos: ‘Cuando seamos mayores montaremos una Tamborrada’. Nos poníamos las piezas de la Tamborrada y jugábamos a desfilar por casa de nuestra amoñi».

Un sueño de niños que se ha hecho realidad: «Luego te vas haciendo mayor y sigues con la idea en la cabeza, la vas contando a amigos y familiares y se suman al proyecto». Como se suele decir, ha ido todo rodado: «Como era una idea que teníamos desde hace años, había trabajo adelantando. Estábamos informados de los permisos que había que conseguir, dónde realizarlos, plazos, etc.».

En cuanto al recorrido, «estudiamos en profundidad todos los horarios de las tamborradas de El Antiguo, tratando de buscar los huecos libres para amoldarnos a todos y no molestar. Fue una de las cosas más difíciles, pero por suerte, en general nos hemos encontrado con gente muy amable, dispuesta a ayudarnos y a compartir la fiesta con nosotros. Hasta realizamos paradas con dos tamborradas, Antiguoko y Txirain», subraya.

Los soldados no faltarán en esta ocasión. «Los tambores llevamos uniformes de la infantería de la guardia de Napoleón, con trajes confeccionados a medida. Los de aguadora, por su parte, a excepción de las camisas que las compramos hechas, los he hecho yo con ayuda de familiares. Y los de cocinero los hemos comprado directamente».

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