REDOBLES POPULARES

ANA VOZMEDIANO

Quién iba a decir que la votación para elegir el Tambor de Oro solo iba a conseguir que el 3,8% de la ciudadanía convocada, 161.144 mayores de 16 años, emitiera un voto a favor de uno de los cinco candidatos elegidos por los políticos entre los más de cien propuestos entre sociedades y particulares. ¿Será que el galardón no es tan popular ni está tan arraigado como algunos creían? ¿Que las peleas internas dentro de la Sociedad de Turismo se han visto magnificadas en algunos foros que nada tienen que ver con lo que piensa la población de este galardón que ha sufrido tantos vaivenes y que, visto lo visto, tampoco levanta tantas pasiones como algunos creían? Un donostiarra que ya contaba con la Medalla al Mérito Ciudadano, hermosa distinción por cierto, el nadador paralímpico Richard Oribe, conseguidor de oros, platas y bronces, eterno candidato desde hace unos años, ha sido el elegido al Tambor de Oro. Los redobles sonarán en su honor, en el de su familia, y en el de su preparador. La ceremonia será emotiva, como no puede ser menos, con los niños tamborreros iniciando su recorrido por las calles donostiarras. Queda por saber si el sistema escogido para este año va a ser el que se consolide en el tiempo como fórmula para elegir al galardonado. En principio, ha recibido más críticas que elogios y los sufragios registrados tampoco parecen avalar eso de que la ciudadanía propone, la clase política elige finalistas y los donostiarras deciden entre ellos.

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