«La ciudadanía quiere mostrar otra Donostia»

Rosa García pidió fotografiarse ayer junto a sus compañeros de la plataforma Stop Desahucios «porque el Tambor también es de ellos». / MICHELENA

Rosa García, portavoz de Stop Desahucios de Gipuzkoa, será la próxima Tambor de Oro | La infatigable defensora del derecho a la vivienda se mostraba ayer muy emocionada por un galardón que «es para todos mis compañeros de la plataforma»

Teresa Flaño
TERESA FLAÑOSAN SEBASTIÁN.

Emoción, alegría, risas, lágrimas... De todo hubo ayer en casa de Rosa García después de que el alcalde Eneko Goia le llamara anunciándole que será la próxima Tambor de Oro. «Es un honor para mí, como Rosa, y también para la plataforma». Esa plataforma de la que habla es Stop Desahucios de Gipuzkoa, de la que esta infatigable mujer es portavoz desde su creación a raíz del 15-M de 2011, «cuando todos los telediarios abrían con la tragedia de las familias desahuciadas».

Rosa García estaba ayer con la emoción a flor de piel, sobre todo al hablar de algunas de esas llamadas de felicitación que había recibido. «Es como cerrar el círculo. Gente que se ponía en contacto desesperada porque les iban a quitar la casa, ahora me llama feliz, para darme la enhorabuena», comentaba al borde de las lágrimas.

«La ciudadanía ha querido mostrar otra Donostia, una ciudad solidaria que se preocupa por las personas más vulnerables, por quienes han perdido su empleo o por aquellos que tienen que recurrir al Banco de Alimentos. De alguna manera es vender San Sebastián como una ciudad que no solo acoge al turismo. En septiembre de 2015, el Ayuntamiento, por mayoría y a instancias de una moción que presentamos, se declaró como ciudad libre de desahucios. Es algo que les honra a los donostiarras y nosotros estamos muy agradecidos», reiteraba una y otra vez. Por eso no comparte la opinión de quienes consideran que su perfil no coincide con la difusión en el exterior de la imagen de Donostia, pero tampoco los cuestiona. «Se ha demostrado que es una ciudad que se posiciona contra los intereses abusivos, contra las cláusulas suelo y los desahucios», concluye.

Un acto para todos

Serán sus compañeros de la plataforma quienes le acompañarán en el Salón de Plenos cuando reciba el galardón el próximo día 20 de enero porque «es costumbre que los premiados vayan con su familia y mis compañeros de Stop Desahucios son mi familia, además, por supuesto, de mi hija Lorea y mis nietos». Pero promete que fuera del Ayuntamiento «también organizaremos algo para que pueda participar todo el mundo, porque este premio es para todos». «Por cierto», apunta, «mi hija no me ha podido votar porque vive en Irun. No podía pagar una casa en Donostia y por eso no está empadronada aquí», requisito obligatorio para apoyar a un candidato.

Que sean los ciudadanos los que le han elegido le llena de orgullo. «Su apoyo ha sido fundamental para hacernos oír como plataforma contra los desahucios, cuando nos respaldan en nuestras concentraciones delante de las entidades financieras, y ahora ese apoyo lo estamos encontrando en este Tambor que para nosotros significa tanto», indica.

También está muy satisfecha por el hecho de que su nombre haya sobresalido en un listado con otras cuatro mujeres que «tienen un currículum impresionante, te quedas anonadada. Estamos hablando de una actriz (Ane Gabarain), de una escritora (Dolores Redondo), de una bailarina internacional (Alicia Amatriain) y una artista plástica (Esther Ferrer), que ponen el pabellón donostiarra femenino muy alto».

No le parece mal, a pesar de las críticas, que «el año en el que se han dado grandes movimientos para la reivindicación de la igualdad de la mujer en todo el mundo», la mayoría de los representantes municipales apoyaran una candidatura exclusivamente femenina. «Por mi generación, he vivido en una sociedad muy patriarcal y machista. En la adolescencia y cuando hemos sido más mayores, la desigualdad ha sido algo palpable. Nuestras hijas y nuestras nietas ya están superando esa situación».

«Las otras cuatro candidatas han puesto el pabellón femenino donostiarra muy alto»

«De alguna manera es vender San Sebastián como una ciudad que no solo acoge al turismo»

«Mi hija no me ha votado. No está empadronada porque no puede pagar los precios de esta ciudad»

Su incansable protesta contra los desahucios no ha sido la única actividad reivindicativa en la que se ha mojado a lo largo de su vida. Comenzó como sindicalista, en Comisiones Obreras, y hace casi 30 años formó parte de la agrupación de vecinos de Amara Nuevo que protestó contra las obras del estadio de Anoeta. «Está en el ADN de mi generación», asegura. Ahora tampoco falta a las manifestaciones de los pensionistas. «A aquellos que nacimos entre 1945 y 1950 nos ha tocado luchar para que existiera el estado de bienestar y ahora nos toca defenderlo», indica.

Rosa García nació en Madrid en 1945, pero desde hace muchos años se siente donostiarra. Vivió en la capital madrileña hasta 1977, cuando se trasladó a San Sebastián como empleada de Correos. Fue el destino que le tocó tras presentarse a unas oposiciones. En esos momentos no le hizo mucha gracia tener que irse a vivir a 500 kilómetros de distancia. «Fíjate que me quejaba porque el agua de la playa estaba muy fría en agosto», recordaba ayer entre risas.

Mucho han cambiado las cosas desde entonces. Ahora se confiesa una enamorada de las playas y no es raro verle por la orilla de La Concha haciendo gimnasia y después bañándose con sus compañeras, «que estarán también emocionadas» de la cabina 1, «la pública, la de la kirol txartela», un día de cualquier mes, sin importarle la temperatura del agua. «En Donostia se puede vivir de muchas maneras porque es una ciudad encantadora», sentencia.

Solo han votado 3.666 personas, un 2,24% del censo

Vistas las cifras, no se puede decir que los donostiarras se hayan involucrado mucho con el Tambor de Oro de 2019. Solo han votado 3.666 personas, un 2,24% del censo de la ciudad, frente al 3,8% del último galardón al nadador paralímpico Richard Oribe. En cuanto a los votos que ha recibido cada una de las candidatas, el alcalde donostiarra señaló que no se hacen públicos. En teoría, es un programa informático el que realiza el cómputo, que luego es ratificado por el Secretario del Ayuntamiento, quien traslada a la junta de portavoces el vencedor. La poca implicación de la ciudadanía tiene varias interpretaciones. Para Jon Insausti (PNV-EAJ) se puede deber a que a mitad del proceso se cambió la dinámica para elegir solo a mujeres, mientras que Ernesto Gasco (PSE) cree que es necesario un periodo de reflexión respecto a la votación popular.