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La plaza de Azpeitia ha presentado una imagen inmejorable.

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La plaza de Azpeitia ha presentado una imagen inmejorable. José Mari López

Tamborrada 2024

Fiesta y tambores en la noche más ruidosa de Azpeitia

Treinta compañías desfilaron ayer en una gélida noche para finalizar en la izada con una gran fiesta en la plaza

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Sábado, 20 de enero 2024, 01:00

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La megafonía ha anunciado puntual, a las 22.00, el comienzo de la primera gran fiesta del año. Tambores y barriles han llenado Azpeitia durante toda la semana hasta finalizar en la primera gran celebración de 2024, la Tamborrada. Al son de 'Hau dek hau!', 'Diana', 'Tatiago', 'Mandioko Polka', 'Iriyaren'a y' Goizeko Izarra', un total de treinta compañías han arrancado el esperado desfile por Olazko Amaren plaza. Bajando hacia el Ayuntamiento, han protagonizado su primer paso por la plaza ante la atenta mirada de los vecinos y vecinas que han llenado las calles a lo largo del recorrido.

Encabezados por los gastadores (Oñatzbideko gastadoreak) y seguidos por los pelotaris de Txalintxo, los cosacos de Arauntza, Sanjuandegi, Izarraitz-Txoko, Zokoa, cocineros de Basazabal, miqueletes de Ziripot o baserritarras de Landeta-Egizale han avanzado poco a poco hacia la parroquia de San sebastián de Soreasu.

Ha seguido la gran cola multicolor. Ahí han ido los escoceses de Alkartasuna, concentrados en sus tambores pero sin perder la oportunidad de saludar a los allegados; por detrás, los tramperos de Ollagorra, cocineros de Loiolabide-Zahar o componentes de Zulozabal.

Tras una paradita, ha continuado la larga la comitiva. Otra compañía, esta vez ataviada con trajes de militares de la época de San Ignacio. No han podido ser otros que los de Loiolatxo. También han llegado los soldados franceses junto a las aguadoras de Itsasi seguidos de las agrupaciones de Harkaitza y de Etxera, de baserritarras.

Los siguientes han sido fácilmente reconocibles, han ido de arrantzales, traje propicio para esta época del año aunque este viernes no ha habido que guarecerse de ninguna lluvia. Ha continuado la gran fila con los sukaldaris de Gure Ametsa o los napoleones de Ardozaleak. De nuevo, cocineros, esta vez de granate, una de las compañías más jóvenes y que han salido por vez primera en 2017, los del ISB. Les han seguido los tiroleses de Mendizaleak con su característico mastín, que en esta ocasión se ha estrenado también en el desfile y que su trabajo ha dado para que el animal realizara el recorrido sin ponerse nervioso!

Ya quedaba menos. Los mineros de Barratsu han abierto el paso a Zezenzaleak o Barrenetxea. Ya en la cola, las agrupaciones de Ilunpe, Inpernue o Izarraitzpe, las tres creadas en el año 2020, con sus novedosos atuendos de la mascarada zuberotarra, Gipuzkoako Tertzioak y trabajadores del ferrocarril de Urola han dejado ver el final del desfile que han cerrado los siempre bailarines y festivos de Oilo-Soro para finalizar con los cocineros de Irrintzi, que el próximo año cumplirán nada menos que medio siglo en la tamborrada azpeitiarra.

Parada en la Parroquia. Piel de gallina. La banda de música ha hecho sonar por vez primera la Marcha de San Sebastián y Soreasuko Sebastian. Tras un breve descanso, ha continuad el recorrido. Se han ido acercando las doce. Había que meter una marcha más. Faltaban aún varios minutos para la campanada y llegaban las primeras abanderadas al balcón consistorial. «¡Qué frío!», agradecían un poco de alivio después de las bajas temperaturas en el exterior nada más pisar el salón de plenos. «¡Qué va, no hace tanto frío!», ha señalado otra abanderada sin perder la sonrisa.

Estaban todas y todos, abanderadas y abanderados. Faltaban pocos minutos para las doce. La alcaldesa Nagore Alkorta, preparada para el momento sublime de la noche. Antes, la megafonía ha hecho llegar un mensaje de una palestina residente en Azpeitia, Amal, recordando la barbarie que su tierra vive a cientos de kilómetros de esta fiesta y reivindicando el derecho a que ninguna persona sea excluida por su condición religiosa, sexo o color.

Junto con las campanadas arrancaba la banda municipal de música con la Marcha de San Sebastián. Bandera izada. Azpeitia es una fiesta de tambores. La plaza se veía más bonita que nunca. Al ritmo de 'Soreasuko Sebastian', 'Agurra', 'Diana', 'Iriyarena', 'Diana Txikia Txokolo', 'Mandioko Polka', 'Tatiago' y 'Goizeko Izarra' para finalizar con el himno de Pantxoa eta Peio, 'Batasuna', que daba pie a ser entonado por el numeroso público congregado en la plaza.

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