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Hilario Arbelaitz ha sido reconocido por su trayectoria por la sociedad Gaztelubide.

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Hilario Arbelaitz ha sido reconocido por su trayectoria por la sociedad Gaztelubide. JOSE MARI LÓPEZ
Tamborrada 2023

La humildad de Hilario Arbelaitz engrandece Gaztelubide

La sociedad entrega el Barril de Oro al cocinero recién jubilado por su trayectoria profesional y su contribución al desarrollo de la gastronomía vasca

Jorge F. Mendiola y mirari gómez

San Sebastián

Jueves, 19 de enero 2023

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Desde que colgara el mandil hace apenas veinte días, a Hilario Arbelaitz le llueven los elogios y reconocimientos, pero el que le brindó anoche la sociedad Gaztelubide tiene un sabor especial. Buena parte de la historia moderna de la cocina vasca se resume en la trayectoria de este oiartzuarra nacido en 1951 que ya ha inscrito su nombre con letras mayúsculas en el palmarés del Barril de Oro, galardón que la entidad de la Parte Vieja entrega cada víspera del día de San Sebastián antes de protagonizar la Izada en la plaza de la Constitución.

El premio se instauró en 1990 para distinguir a personas que destaquen por su actividad y méritos y muestren simpatía hacia la sociedad, como Iñaki Gabilondo, Markitos o David de Jorge, entre otros. Arbelaitz reúne las condiciones para merecer tal honor y así se lo hizo saber el presidente de Gaztelubide, José Ramón Mendizabal, durante el acto de entrega celebrado tras la cena oficial.

A Hilario le acompañaban una decena de invitados de postín. Además de su mujer, Mari Carmen Garmendia, y su hermano Eusebio con su esposa, Arantxa Urretabizkaia –quienes dirigían la sala del restaurante hasta su cierre–, estaban el alcalde, Eneko Goia, con su mujer, Leire Caridad, el Tambor de Oro de este año, Javier García Cogorro –presidente de Viralgen– con su esposa, Beatriz Luengo, y otros dos acompañantes.

Antes de sentarse a la mesa, 'Mendi' los recibió con un vino de bienvenida en un bar próximo y, a los postres, se levantó para loar la figura de Arbelaitz, de quien destacó su «trayectoria profesional y culinaria». Fue un acto humilde, como le gusta decir al presidente y Tambor Mayor de Gaztelubide, pero entrañable y preparado con todo el cariño.

Emocionado, Hilario agradeció el premio «a quienes han decidido que yo merezca este honor» y felicitó a Javier García Cogorro por el Tambor de Oro. «Es el hombre más importante que hay ahora mismo en San Sebastián. Lo he sentido como una persona brillante y cercana y es un orgullo tener entre nosotros gente como él, con esa calidad humana». También recibió un barril de tamaño natural realizado en plata con sus palillos y correas, además de una insignia. Todos los invitados fueron obsequiados con un llavero del mismo metal con una inscripción personalizada.

«Gracias a los cocineros»

En su discurso, Arbelaitz no se olvidó de los cocineros que prepararon la cena: Álex Bustillo, jefe de cocina del Espazio Oteiza de Akelarre, y Aitzol Zugasti, profesor del Basque Culinary Center. El menú fue el tradicional que se sirve la víspera del día de San Sebastián desde la fundación de la sociedad en el año 1934: consomé a la donostiarra, angulas al estilo tradicional, solomillo y, para terminar, tarta de Gaztelubide. «Quiero agradecer su duro trabajo de esta noche a los cocineros que nos han ofrecido una cena tan buena», dijo Hilario, siempre dispuesto a echar una mano a los compañeros y colegas del mundillo. En total disfrutaron del menú 110 personas, entre las que se encontraban representantes de sociedades hermanadas como Gaztelupe, Napardi de Pamplona, La Intemperie de Tudela, Euskal Zaleak de Barcelona e Irungo Atsegiña de Irun. Animó la velada el Orfeón de la Castaña bajo la dirección de Jaime Tejadas, que contó con el apoyo de algunos miembros del Orfeón Donostiarra.

Arbelaitz fue invitado a tocar en el tablado de la plaza de la Constitución con los integrantes de la tamborrada de Gaztelubide, pero no se atrevió a aceptar el ofrecimiento. Sí lo hizo, en cambio, Javier García Cogorro, madrileño de nacimiento, que se enfundó el traje de cocinero y se colgó el barril para interpretar las melodías del maestro Raimundo Sarriegui en el arranque de la fiesta.

Los tambores y barriles de la sociedad de la Parte Vieja iniciaron su recorrido a las 23.15 horas para llegar a tiempo a la Izada, un trayecto que han cubierto decenas de veces pero que siempre tienen que realizar casi a contrarreloj para cumplir el ajustado horario de la víspera.

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