Ambiente en la plaza de la Constitución a medianoche, con varias decenas de personas recordando la tradicional Arriada. / Foto: I. Arizmendi / Vídeo: B. Luna

Tamborrada 2022 Adiós a un San Sebastián sin calor

Solamente los cinco desfiles de la Tamborrada Infantil mantuvieron el recuerdo de la fiesta de San Sebastián en una jornada gris que se fue diluyendo hasta la medianoche

Iraitz Vázquez
IRAITZ VÁZQUEZ

No fue este de 2022 un día de San Sebastián como los demás. Las restricciones de la pandemia marcaron una jornada en la que solamente los niños dieron algo de color y calor a la jornada con sus cinco desfiles por otros tantos barrios de la ciudad. Antes y después las celebraciones fueron puntuales, comedidas y en pequeños grupos.

Con «nervios» y mucha «ilusión». Así afrontaron este Día de San Sebastián pandémico los escolares de Donostia, los verdaderos protagonistas del día grande de la capital guipuzcoana. Sin la habitual concentración en los jardines de Alderdi Eder pero llevando la música de Raimundo Sarriegui a cada rincón de la ciudad, los donostiarras vivieron una jornada atípica. Tras la aparición de los más jóvenes por Gros, Centro, Antiguo, Bidebieta y Amara-Riberas de Loiola algunas comidas de cuadrillas mantuvieron viva la llama de una celebración que se fue diluyendo más y más hasta prácticamente no quedar rastro alguno.

Solamente a medianoche se animó la plaza de la Constitución, con cerca de 300 personas tocando y cantando la Marcha de San Sebastián mientras miraban al reloj de la biblioteca. Las agujas maracaron las 12 de la noche y los restos de fiesta fueron desapareciendo con rapidez por las calles de la Parte Vieja.

Galería.

Vídeo. Una cuadrilla canta el txuri-urdin poco antes de la medianoche en la plaza de la Constitución. / B. Luna

Vídeo. Aspecto que presentaba la plaza de la Constitución a las 23 horas. / B. Luna

La ilusión de los niños

El Ayuntamiento decidió trocear el desfile de las compañías en cinco zonas para evitar aglomeraciones. Gros, Centro, Antiguo, Amara-Riberas de Loiola y Bidebieta han sido los puntos neurálgicos en los que las aceras han estado abarrotadas de gente para ver pasar a los más pequeños de la casa.

A pesar de que los adultos no han desfilado por las calles de la ciudad tocando sus barriles y tambores, los cinco recorridos organizados por Festak han logrado que la fiesta se haya notado en buena parte de Donostia. La lluvia y el frío no han sido impedimento para que los más pequeños hayan disfrutado a lo grande. Eso sí, todos y cada uno de los participantes han portado su mascarilla al igual que la gran mayoría de espectadores.

La calle Enbeltran de la Parte Vieja durante la tarde. / Lobo Altuna

La pandemia del Covid-19 ha provocado que por segundo año consecutivo el Día de San Sebastián haya quedado descafeinado. El Ayuntamiento de la capital guipuzcoana decidió izar la bandera de la ciudad el 19 por la mañana para evitar aglomeraciones en la plaza de la Constitución. Pero esos esfuerzos han sido en vano. Y es que cientos de personas se congregaron a medianoche en este punto neurálgico para dar comienzo al día 20. Muchos de ellos decidieron seguir la fiesta por las calles de la Parte Vieja.

Como no podía ser de otra manera, este atípico Día de San Sebastián también ha tenido mucho de improvisación. Uno de esos momentos se ha vivido en el Antiguo donde decenas de vecinos se han juntado frente a la iglesia del barrrio al mediodía para tocar la Marcha de San Sebastián y desfilar por las calles del barrio.

Pocos momentos habría más de fiesta en una jornada en la que los niños animaron las calles de cinco barrios ante la mirada de muchos adultos que no pudieron hacer mucho más. Después, algunas comidas de cuadrillas y poco más en una tarde larga y gris.