Una Tamborrada que va más allá del sonido

Miembros de la Asociación posan en la sede, perfectamente engalanada para seguir la tamborrada./LUSA
Miembros de la Asociación posan en la sede, perfectamente engalanada para seguir la tamborrada. / LUSA

El colectivo recibe este año la visita de un grupo de jóvenes franceses que quiere conocer Donostia e impregnarse como ellos de la fiesta | La Asociación de Personas Sordas también disfruta de la fiesta con una cena en su sede

RAQUEL RODRÍGUEZSAN SEBASTIÁN.

Aunque el tambor y el barril marcan la identidad y el ritmo de la fiesta, el día de San Sebastián llega a todos los sentidos y se puede disfrutar sin escuchar nítidamente el bullicio de las calles y el sonido de las marchas. La Asociación de Personas Sordas de Gipuzkoa da buena fe de ello. Cada año la víspera del patrón celebran una cena en su sede en la que no falta la Marcha de San Sebastián que interpretan con pasión palillos en mano. Este 19 de enero recibirán además una visita muy especial. Otro grupo de personas sordas, ocho jóvenes franceses de 16 a 18 años que estudian español en París, va a venir a Donostia a impregnarse de la fiesta.

Se trata de un encuentro muy «emocionante», tanto para los vecinos del otro lado de la frontera como para los guipuzcoanos que, en su sede de la calle Reyes Católicos, tienen ya todo preparado para dar rienda suelta a su sentimiento txuriurdin. Pero, ¿cómo es para una persona sorda vivir una fiesta que se basa en el sonido del tambor? «Hay sordos que sienten la tamborrada, gracias a suelos o superficies de madera que facilitan la vibración y permiten percibir el ritmo perfectamente y otros que 'escuchan' si están cerca de los tambores, dado que no son sordos profundos sino que tienen una pérdida auditiva no profunda», explica Nagore Alfaro, vicepresidenta en funciones y secretaria de la Asociación de Personas Sordas de Gipuzkoa. Como quieren aproximarse lo máximo posible a la fiesta, en su sede, además de la televisión, colocan altavoces para «amplificar» el sonido y «ganar en sensaciones».

«Llevan el compás»

Hay incluso personas sordas que tocan el tambor en otras sociedades gastronómicas, ya que «interiorizan el toque a nivel visual y son capaces de llevar el compás perfectamente». Para ellos, asegura Alfaro, es «una inmensa alegría» el hecho de «participar en igualdad de condiciones» en la fiesta.

Las vibraciones de la música y los tambores les permiten seguir el ritmo de las canciones

Hay sordos que tocan en tamborradas gracias a la vista y llevan el compás a la perfección

En la sede de esta asociación ya se respira a tamborrada. La decoración y los preparativos de la cena indican que la fiesta está al caer. Este año están «a tope». Se congregarán 85 personas para la cena. Para interpretar la Marcha de San Sebastián todos los miembros de la asociación tendrán sus tablillas y palillos. El que ejerce de Tambor Mayor es una persona sorda que conoce el himno en profundidad, y «antes de empezar a tocar nos da las pautas de cómo hacerlo». Antes y después de la cena, celebrarán el encuentro con el grupo de jóvenes franceses que se encuentra ya preparando la maleta para su inminente viaje a la capital donostiarra. «Están muy emocionados ya que muchos de ellos no han viajado nunca», comenta su profesora de español Martina Urrutia. Y no solo eso, este viaje les va a permitir vivir experiencias nuevas a distintos niveles. «Están muy contentos -añade la profesora- por celebrar un encuentro con otros sordos, porque además viajan por primera vez a España y porque van a poder poner en práctica su conocimiento de español».

La idea de celebrar este encuentro partió de esta educadora originaria de Irun y afincada en la capital francesa. Les enseña español apoyada en la lengua de signos que también estudia. Cada año planifica un viaje a España con sus alumnos y en esta ocasión se ha decantado por visitar Hondarribia y Donostia. Previamente, los estudiantes han trabajado en un proyecto sobre la cultura vasca y la tamborrada. En este grupo hay distintos niveles de audición. Entre ellos se comunican en la lengua de signos francesa y, cuando lleguen a Donostia, tendrán que poner en práctica sus conocimientos de español. Su encuentro con los representantes de la Asociación de Personas Sordas de Gipuzkoa también será, sin duda, un momento especial para ellos, porque cada uno se comunica en su propia lengua de signos.

Desde la sede de este colectivo todos 'sentirán' la fiesta de San Sebastián. Algunos la vivirán por primera vez con anfitriones de lujo, otros, como cada 20 de enero, disfrutarán de una jornada que va mucho más allá de los rataplanes.