Borrar

La primera vez salí de abanderada

Tati Garmendia | Balonmano Bera Bera

Domingo, 21 de enero 2024, 01:00

Necesitas ser suscriptor para acceder a esta funcionalidad.

Compartir

La primera vez que salí fue de abanderada y luego me arrepentí. Quería tocar el tambor, pero en aquellos tiempos las mujeres no podían hacerlo. Salí por hacerle un favor a la tamborrada de la sociedad de Bidebieta. No conseguían a nadie y, en una comida, les dije que sí. A mí lo que me gustaba era tocar el tambor. Y con el paso del tiempo pude hacerlo con la del Bera Bera por las calles de Gros. Salimos desde la subsede del club, en Manteo, y recorrimos todas las calles del barrio. De niña también salí, con el colegio Bidebieta. Primero de cantinera y después tocando el tambor y el barril.

Para los donostiarras, es nuestro día. Se te ponen los pelos de punta de la emoción cuando oyes alguna tamborrada por la calle. Lo he vivido en primera persona y ahora lo hago con mis hijos. Es algo que se siente desde que eres una niña. Es un día especial y cuando llega me emociono. Ahora vivo la tamborrada de Egia con mis hijos y también suelo ir a ver la Infantil con ellos. Este año sale mi hija Libe.

Cuando estaba en activo, el club nos permitía ver la Izada, nada más. Un año nos tocó jugar fuera el Día de San Sebastián, en Valencia. Y ahí me puse yo a darle con un palillo a una cazuela que hacía de tambor. Sigo viendo la Izada desde casa con mucha emoción o también con un grupo de amigos en un local.

Por fortuna, no ha llovido y los niños y niñas pudieron disfrutar. Habría sido un fastidio tener que suspender el desfile como ha sucedido otros años. Te da mucha pena ver a los niños con tanta ilusión y que luego no puedan tocar. Esa incertidumbre no se olvida en la vida. Hay niños que no pueden ni dormir la víspera. Mi hijo Unai dirigió el año pasado la de la ikastola Zuhaizti, fue su mayor ilusión. Incluso llegó a escribirle una carta al alcalde pidiéndole que si ese día llovía, la trasladasen al año siguiente, que no se dejase sin celebrar. Era su último año y ya no iba a poder salir más junto a sus compañeros de clase.

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios