Javier García Cogorro y su mujer, Beatriz Luengo, flanquean a Goia junto a Taberna y Barrenechea, de DV, y antiguos ganadores del Tambor de Oro como Olaizola, Oribe, Cifuentes, Argomaniz, Ugarte, Belzunegi, Altuna y Garmendia. / ARIZMENDI

Tamborrada | Día de San Sebastián El viaje génico del Tambor de Oro

DV reúne en el Tenis a galardonados de diferentes épocas para rendir tributo a Javier García Cogorro, presidente de Viralgen que lo recibirá el viernes

JORGE F. MENDIOLA

Difícilmente alcanzará la ceremonia del viernes en el Salón de Plenos del Ayuntamiento las cotas de emoción que se vivieron este martes en la comida homenaje al Tambor de Oro de 2023 organizada por El Diario Vasco en el Tenis de Ondarreta. Javier García Cogorro, presidente de la empresa biomédica Viralgen, fue agasajado por compañeros, colegas y familiares de pacientes en un acto al que asistieron predecesores en el palmarés del premio concedido por la ciudad y cuyo hilo conductor fue la labor científica y altruista del galardonado.

Fue un día de emociones y reivindicación de la figura del Tambor de Oro, como prólogo del Día de San Sebastián, que contó con una amplia representación del ámbito político, cultural, deportivo y empresarial de Donostia. Entre ellos, el alcalde Eneko Goia, la consejera de Desarrollo Económico, Sostenibilidad y Medio Ambiente, Arantxa Tapia, los diputados José Ignacio Asensio (Medio Ambiente), Jokin Perona (Hacienda), Jabier Larrañaga (Promoción económica) y María José Telleria (Cultura), y concejales de todos los partidos del Ayuntamiento de Donostia. La representación del periódico, que recuperaba así una tradición de la Tamborrada como son los homenajes al Tambor de Oro, estuvo encabezada por su director general, Iñigo Barrenechea, y el director, David Taberna.

El viaje génico en el que se ha embarcado esta semana García Cogorro –«me vais a cambiar el ADN, ya me siento donostiarra», confesó el madrileño– arrancó con un vídeo en el que los tambores ausentes felicitaron a su sucesor. «Bienvenido al club. Tú nos das muchísimo lustre», dijo el periodista ya jubilado Iñaki Gabilondo, palabras a las que siguieron dedicatorias y alabanzas de la escultora Cristina Iglesias, integrantes de La Oreja de Van Gogh, el psiquiatra Joaquín Fuentes, las jugadoras de la Real y el cocinero Pedro Subijana, quien le explicó que «este es el reconocimiento más entrañable que te pueden hacer».

El panegírico de la hasta ahora mismo directora de marketing y comunicación de Viralgen, Carmen Salas, provocó las primeras lágrimas entre los más de cien invitados, con rostros populares como la exministra Cristina Garmendia, el promotor musical Iñigo Argomaniz, el nadador Richard Oribe o los responsables de la Behobia-SS, la Clásica y la Donosti Cup, todos ellos Tambor de Oro.

De izquierda a derecha, Arantxa Tapia, Beatriz Luengo, el Tambor de Oro de 2023 Javier García Cogorro, Iñigo Barrenechea, Eneko Goia, David Taberna, Cristina Garmendia, Maite Sabadell y Tristán Montegro. Carolina Moreno, madre de Irai, una niña a la que las terapias génicas dieron una segunda oportunidad. Los invitados al homenaje disfrutan del desfile de la tamborrada de Santo Tomas Lizeoa. / Arzimendi

Salas diseccionó al Javier «mago, ángel y apasionado», un «melómano empedernido» que ha dedicado su vida a buscar remedios para enfermedades raras e incurables. En cinco años ha situado Viralgen como líder mundial en la fabricación de vectores para terapias génicas y Donostia como referente internacional en el sector. De tener once empleados ha pasado a más de 400 altamente cualificados y con la fundación Columbus ha ayudado a más de un centenar de niños. «Javier es un visionario que hace que las cosas sucedan», resumió Salas, quien aseguró que el Tambor de Oro es «el premio que más ilusión le ha hecho a Javier en toda su carrera».

Countdown

Carolina Moreno, madre de Irai, una niña que cuando nació no era «más que un muñeco de trapo» y a la que todos los médicos aventuraban un futuro postrada en una cama, desató el llanto colectivo con su relato. Aquejada de una enfermedad rara, el horizonte de la niña y de toda su familia solo se iluminó de esperanza cuando conocieron a García Cogorro y su fundación.

La niña que nació dos veces

«Me fascina su gran inteligencia y capacidad para crear algo que hace solo unos años habría sido impensable», apuntó Moreno, quien hoy da gracias y celebra cada año tanto el cumpleaños de Irai como el día que le operaron para colocarle «la pieza que le faltaba en el motor para funcionar bien», términos en los que el empresario les describió la terapia génica que la pequeña precisaba para salir adelante. Como demostró en un vídeo la propia Irai –la niña que nació dos veces– , ahora puede caminar, ha aprendido sus primeras palabras y juega con sus hermanos, logros que parecían inalcanzables cuando a los ocho años le dieron el diagnóstico definitivo.

«Esta semana me vais a cambiar el ADN. Ya me siento donostiarra», dijo el empresario madrileño agradecido y emocionado

La música no podía faltar en una gala como la del Tenis y corrió a cargo de Ángel Luis Quintana, solista de la Orquesta Nacional, quien interpretó 'Xalbadorren heriotzean' y 'Agur Jesusen ama', dos piezas aprendidas esta misma semana que tocó con humildad con el cello de 1800 'Il Soldato', una joya de valor incalculable que, por contrato, solo puede ser utilizada por «buenos celistas y buenas personas».

Quintana emocionó y se emocionó al explicar cómo conoció a García Cogorro y se embarcó en los conciertos solidarios de la fundación Columbus, propietaria del instrumento, que adquirió por un 25% de su precio real por el fin al que iba a ser destinado. «Que la fundación comprara 'Il Soldato' y lo pusiera en mis manos me ha cambiado la vida», admitió el músico. Como antes su colaboradora Carmen Salas y la madre de Irai, Quintana bajó del escenario y se fundió en un abrazo con García Cogorro, al que le cuesta emocionarse pero ayer sintió que le tocaban la fibra.

Las imágenes del evento

Galería. Las imágenes del evento / Arizmendi

David Taberna, director de DV, entregó al homenajeado una viñeta especial del humorista 'Txispas' –colaborador habitual del periódico– y recordó que en una entrevista publicada hace siete años con motivo de la presentación de Viralgen, el periodista Fernando Segura le vaticinó que acabaría recibiendo el Tambor de Oro. García Cogorro le respondió que Donostia sería uno de los polos biotecnológicos de Europa, predicciones ambas que se han cumplido.

«La Tamborrada del abrazo»

«Este 20 de enero será especial para todos porque es la Tamborrada del reencuentro, del abrazo tras dos años en cuarentena por la pandemia», apuntó David Taberna. «Se nota en la calle. Este 20 de enero se va a tocar el tambor más fuerte que nunca. Hay ganas de vivir tras este tiempo de incertidumbre». El director de DV aplaudió la elección de García Cogorro como Tambor de Oro. «Ha ayudado a situar a Donostia y a Gipuzkoa en la vanguardia mundial del sector biotecnológico. En Donostia se fabrica la cura de enfermedades del presente y del futuro. Debemos estar orgullosos», señaló, al tiempo que agradeció a todos su asistencia al evento.

Apabullado por los elogios, el empresario y matemático de formación relató cómo fueron los inicios de esta «aventura» –una víspera de San Sebastián en la Diputación se pusieron los primeros mimbres– y afirmó que tras el éxito de Viralgen hay «mucho trabajo, dedicación, ilusión y visión de lo que queríamos para la ciudad». «Para mí no hay mejor regalo que ver la sonrisa de Irai. Estoy tremendamente orgulloso de lo que hemos conseguido», concluyó el Tambor de Oro, mientras entraban al salón los niños de la tamborrada del Santo Tomas Lizeoa, quienes al ritmo de Sarriegui pusieron el broche festivo al acto.